Día Mundial contra el Trabajo Infantil

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By Isabel

El Día Mundial contra el Trabajo Infantil se celebra el 12 de junio de cada año y tiene como objetivo concienciar sobre la situación de los niños que están involucrados en el trabajo infantil y promover acciones para su erradicación. Es un día para reflexionar sobre la vida de los niños y niñas a quienes se roba su infancia y sus oportunidades de educación y de un futuro mejor.

Historia del Día Mundial contra el Trabajo Infantil

La Organización Internacional del Trabajo (OIT), en su afán de proteger los derechos de los niños y luchar contra las formas más atroces de trabajo infantil, instituyó en 2002 el Día Mundial contra el Trabajo Infantil. Esta organización es la máxima entidad a nivel global en la promoción de normas laborales justas y seguras, por lo que su iniciativa ha tenido una resonancia significativa en todo el mundo.

Desde que se estableció el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, ha habido hitos importantes en la lucha por erradicar el trabajo infantil:

  • 2002: Se establece el Día Mundial contra el Trabajo Infantil.
  • 2006: La OIT lanza el programa SCREAM para educar y movilizar a los niños y jóvenes contra el trabajo infantil.
  • 2011: Se adopta el Convenio sobre las peores formas de trabajo infantil, ratificado por casi todos los países miembros de la OIT.

Estadísticas sobre el trabajo infantil

La OIT informa de que cerca de 154 millones de menores trabajan actualmente en actividades peligrosas como la agroindustria, la minería y la producción. Estos jóvenes se ven privados del acceso a la educación, la salud y el derecho a vivir libres de explotación. Es primordial tomar medidas para erradicar el trabajo infantil y garantizar que todos los niños tengan la oportunidad de recibir una educación adecuada y crecer en un entorno seguro.

El trabajo infantil tiene un efecto perjudicial en el bienestar físico y mental de los menores. Trabajar muchas horas en condiciones peligrosas puede causar lesiones físicas, enfermedades y problemas de salud mental. Además, perpetúa el ciclo de la pobreza, ya que los niños de familias desfavorecidas tienen más probabilidades de trabajar que los de hogares acomodados. Según la OIT, la pobreza es la principal fuente de trabajo infantil.

La mayor parte del trabajo infantil tiene lugar en los países en desarrollo, sobre todo en el África Subsahariana, donde 1 de cada 5 niños está afectado. La mayor concentración se da en Asia y el Pacífico, donde trabajan 62 millones de menores. Estos datos demuestran que se trata de un problema mundial, por lo que es necesaria la colaboración y la acción internacionales para atajarlo.

La pandemia del COVID-19 ha empeorado la situación del trabajo infantil, ya que las suspensiones de clases y las pérdidas de puestos de trabajo han provocado un aumento de la explotación infantil. La OIT calcula que otros 8,9 millones de niños corren el riesgo de verse obligados a trabajar debido a la pandemia. Es esencial que gobiernos, organizaciones y particulares unan sus fuerzas para impedir que se siga abusando de los menores en estos tiempos difíciles. Erradicar el trabajo infantil debe ser una prioridad para todos, ya que constituye una violación fundamental de los derechos de los niños y un obstáculo para el progreso mundial.

¿Qué podemos hacer para combatir el trabajo infantil?

La sensibilización es una forma eficaz de combatir el trabajo infantil. Podemos poner de nuestra parte compartiendo información en las redes sociales, organizando actos y hablando con amigos y familiares sobre el tema. Corriendo la voz, podemos ayudar a educar a la gente sobre los peligros del trabajo infantil y animarla a actuar.

También podemos apoyar a las organizaciones que trabajan para acabar con esta práctica. ONG’s como UNICEF, la OIT y Save the Children se dedican a proporcionar oportunidades educativas, atención sanitaria y otros recursos a los niños en riesgo de explotación. Hacer un donativo a estas organizaciones o dedicar nuestro tiempo como voluntarios puede ayudar a marcar la diferencia.

A nivel individual, podemos asegurarnos de que los productos que compramos no se fabrican utilizando mano de obra infantil. También podemos apoyar los productos de comercio justo, que garantizan a los trabajadores un salario justo. Además, podemos defender leyes que prohíban esta práctica, creando así una sociedad más segura y justa para todos.

Por último, podemos capacitar a los niños y a las familias, proporcionándoles educación, formación laboral y otros recursos para romper el ciclo de la pobreza. Además, podemos apoyar programas que ofrezcan a los niños alternativas seguras al trabajo, como actividades extraescolares y equipos deportivos. Dando a los niños la oportunidad de ser niños, podemos ayudar a acabar con las formas infantiles y crear un futuro mejor para todos.

Organizaciones que trabajan para acabar con el trabajo infantil

La lucha contra el trabajo infantil y la eliminación de la explotación infantil son empeños a los que se dedican muchas organizaciones. Grupos sin ánimo de lucro, entidades gubernamentales e instituciones internacionales contribuyen a identificar y eliminar todo tipo de trabajo infantil, incluidas las actividades peligrosas, como el contacto con sustancias tóxicas, la minería y otros trabajos peligrosos. Estos establecimientos están decididos a garantizar que los niños tengan acceso a la educación, la seguridad y las oportunidades que puedan ayudarles a romper el ciclo de pobreza y explotación, y a construir un futuro más prometedor para ellos y sus familias.

La ONU, a través de sus distintas agencias y organismos, colabora activamente en la promoción y organización de actividades relacionadas con el Día Mundial contra el Trabajo Infantil. Algunas de las formas en que la ONU está vinculada a esta iniciativa son las siguientes:

  1. Organización Internacional del Trabajo (OIT): La OIT, como agencia especializada de la ONU, lidera la lucha contra el trabajo infantil a nivel mundial. Junto con otros socios, la OIT coordina y promueve la celebración del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, además de publicar informes y estadísticas actualizadas sobre el trabajo infantil y proporcionar directrices y recomendaciones a los países para abordar esta problemática.
  2. Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF): UNICEF despliega esfuerzos significativos para combatir el trabajo infantil y promover los derechos de los niños. En el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, UNICEF organiza eventos y campañas de sensibilización, brinda apoyo a programas de protección infantil y trabaja en colaboración con gobiernos y organizaciones locales para abordar el trabajo infantil en diversas comunidades.
  3. Asamblea General de las Naciones Unidas: La Asamblea General de la ONU, compuesta por los Estados miembros, ha adoptado resoluciones que instan a la acción global para eliminar el trabajo infantil. Estas resoluciones reafirman el compromiso de los Estados miembros de cumplir con los estándares internacionales relacionados con el trabajo infantil y promover la educación y el bienestar de los niños.

Además de estas agencias y organismos, otras entidades de la ONU, como la Organización Mundial del Trabajo (OMS), la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) y la UNESCO, también desempeñan un papel importante en la promoción de los derechos de los niños y la erradicación del trabajo infantil.

Conclusión

En conclusión, la lucha contra el trabajo infantil es una batalla compleja y continua que requiere los esfuerzos de individuos, organizaciones y gobiernos de todo el mundo. Aunque se han hecho progresos en los últimos años, aún queda mucho por hacer para garantizar que todos los niños tengan acceso a una infancia segura y plena. Concienciando, apoyando a las organizaciones que trabajan para acabar con el trabajo infantil y defendiendo los derechos de los niños, todos podemos contribuir a hacer del mundo un lugar mejor para los niños. Sigamos trabajando por un futuro en el que todos los niños puedan alcanzar su pleno potencial libres de explotación y daños.